• Instituto Sonorense de Cultura

  • 01 (662) 212 6570 y 01 (662) 212 6572
  • culturasonora@isc.gob.mx

Álvaro Obregón

 

(1880/02/19 – 1928/07/17)
General y político mexicano

• Cargos:
Presidente de México
1 de diciembre de 1920 – 30 de noviembre de 1924

Predecesor
Adolfo de la Huerta

Sucesor
Plutarco Elías Calles

Gobernador del Distrito Federal
15 – 16 de agosto de 1914

Predecesor
Eduardo Iturbide

Sucesor
Alfredo Robles Domínguez

Secretario de Guerra y Marina durante la Presidencia de Venustiano Carranza
13 de marzo de 1916 – 1 de mayo de 1917

Predecesor
Ignacio L. Pesqueira

Sucesor
Jesús Agustín Castro
• Partido: Partido Laborista Mexicano
• Cónyuges: María del Refugio Urrea, María Claudia Tapia Monteverde
• Hijos: Jesús, Álvaro, Humberto, María del Refugio, Álvaro, Mayo, Alba, Francisco, María Xochitl, Cenobia, Ariel
• Nombre: Álvaro Obregón Salido
• Apodo: El manco de Celaya
Álvaro Obregón fue un revolucionario mexicano que fue presidente de la República entre 1920 y 1924. Nació en Siquisiva, Sonora, 19 de febrero de 1880 y murió en San Ángel, México, en 1928. Fue el más pequeño de 18 hermanos, de los que cinco murieron de sarampión. Hijo de Francisco Obregón Gámez y de Cenobia Salido Palomares. El mismo año de su nacimiento quedó huérfano de padre, y al estar ausente su madre, fue criado por sus hermanas mayores, Cenobia, María y Rosa.

Estudió en la escuela local, de la que su hermano José era director.
Su padre fue Francisco Obregón, agricultor de profesión y su madre fue Cenobia Salido. Por la labor de sus padres, desde muy pequeño se familiarizó con el campo mientras estudiaba la primaria. Cuando acabo esa etapa trabajó en una hacienda Huatabampo y al cumplir dieciocho entra a trabajar en un ingenio de Navolato aunque duro muy poco y volvió a las labores agrícolas.
Casado en 1906 con María del Refugio Urrea, con la que tuvo dos hijos, Humberto y María del Refugio. Su esposa falleció en 1907, mientras alumbraba gemelos que murieron en el parto.

Y en 1910, comenzó la Revolución mexicana que llevaría al poder a Francisco I. Madero, quién fue el ejemplo a seguir en el ámbito reformista y progresista para Álvaro Obregón. Es en éste inestable periodo que empieza su carrera política como presidente municipal de Huatabampo y bajo el mando del general Agustín Sanginés luchó contra el general Pascual Orozco, con el grado de teniente coronel.
Vivió así para su frase:
“¿Con qué derechos reclamaremos para nuestros hijos el título de ciudadanos si no somos dignos de serlo?”.
En el año 1912, durante la Revolución Mexicana, organizó una fuerza formada por unos 300 indios yaquis en apoyo del presidente revolucionario Francisco I. Madero, enfrentándose a un levantamiento encabezado por Pascual Orozco.

En 1913 Victoriano Huerta instauró una dictadura contrarrevolucionaria y Obregón se puso del lado del bando de los constitucionalistas. Gracias a su manejo derrotaron a los federales del norte del país y poco después lo nombraron jefe del Cuerpo de Ejército del Noroeste donde tomó Culiacán en noviembre de 1913. Se le recuerda mucho por sus movimientos tácticos contra las tropas huertistas en Orendáin y El castillo.
Fue promovido al rango de coronel durante esta campaña, siendo nombrado comandante militar de la capital del estado, Hermosillo, en 1913. Organizó la resistencia contra Victoriano Huerta en Sonora, tomando Nogales el 14 de marzo de 1913.
Al fallecer Madero, apoyó a Venustiano Carranza. Ayudó a someter a las diferentes fuerzas rebeldes encabezadas por Francisco Villa y Emiliano Zapata.
El 10 de agosto de 1914 firmó con Eduardo Iturbide los acuerdos de Teoloyucan donde se establecía la entrada del Ejército Constitucionalista en la capital y las condiciones de rendición por parte del ejército de Victoriano Huerta. Venustiano Carranza tomó entonces el poder pero los revolucionarios agraristas Pancho Villa y Emiliano Zapata rechazaron su presencia en la presidencia.
Aunque Álvaro Obregón intentó arreglar las relaciones entre ellos, no lo logró y tras la convención de Aguascalientes en 1914 Carranza instaló su gobierno y nombró a Álvaro Obregón como jefe del Ejército de Operaciones. Se le reconoce su buen desempeño con Pancho Villa pues ganó cuatro importantes batallas en 1915 dando cuenta de una buena planificación táctica y estratégica. Perdió su brazo derecho en una batalla cerca de León contra Villa, de ahí conocido como el Manco de Celaya.

Al ser elegido Carranza como Presidente en 1915, fue designado Secretario de Guerra, cargo en el que se mantuvo hasta el año 1917.

En 1916, se casó con María Claudia Tapia Monteverde, con la que tuvo siete hijos: Álvaro, Mayo, Alba, Francisco, María Xochitl, Cenobia y Ariel.
Mucho después fundó la Academia de Estado Mayor y la Escuela Médico Militar y en 1917 consideró que la etapa militar de la Revolución había acabado y se retiró a su haciendo de Navojoa. Ahí volvió a sus raíces agrícolas que terminó en la creación de la Agencia Comercial y la Liga Garbancera.

Enfrentado políticamente a Carranza, participó en el Plan de Agua Prieta, cuya consecuencia final fue el asesinato del presidente. Al verificarse las elecciones de Poderes Federales resultó triunfador el general Obregón, que se hizo cargo de la Presidencia en noviembre de 1920.

Comenzó reformas laborales, agrarias y educativas, para las que contó con la colaboración tanto de los grupos obreros y campesinos como de intelectuales y políticos. Disminuyó el ejército a no más de 60.000 efectivos; reanudó las relaciones diplomáticas con Estados Unidos; celebró el centenario de la consumación de la independencia y con ese motivo mandó acuñar monedas para sustituir los billetes de Carranza; mandó reparar el cableado telegráfico y las vías del ferrocarril; se establecieron normas para la elección y el funcionamiento de los cuerpos diplomáticos y consulares.
La tarea nacionalista más importante consistiría en fortalecer la idea de pertenencia a una nación como estrategia para consolidar una nueva identidad cultural, para lo cual, la educación sería el instrumento ideal. Además, por medio de la educación se fomentaría una conciencia de origen histórico y racial, que incorporara al mismo tiempo elementos occidentales como medios para lograr una visión universal y para que los mexicanos reafirmaran su doble herencia (la fuerza que representaría el mestizo).

En 1921, se creó la Secretaría de Educación Pública (SEP), con José Vasconcelos como su primer titular, lo cual significó un proyecto político más que un proyecto cultural. Para Vasconcelos representó “la eventualidad de erigir la nacionalidad sobre bases culturales que dieran cierta identidad homogénea a las naciones. La ‘raza cósmica’” (Ornelas, 1995a: 100). Dicha raza fue promulgada por Vasconcelos como la quinta raza sobre la tierra, mestiza y homogénea en su lengua. También, trabajó arduamente por la pretendida elevación intelectual de las masas, al tiempo que incorporaba en su proyecto educativo elementos tales como la libertad y la sensibilidad (apoyado por grupos de intelectuales). Pero ¿cómo lograr sus propósitos en una nación mayoritariamente rural y analfabeta? Tendría que enseñar primero a leer y escribir a las masas por medio de las misiones culturales, las casas del pueblo y las escuelas para obreros. Las dos primeras castellanizaban a los indígenas para transferirlos a la escuela rural. Además de lo anterior, organizó sesiones de poesía en lugares públicos; adjudicó al Departamento de Bellas Artes la misión de fomentar la cultura nacional y resguardar el patrimonio; gestionó la traducción de clásicos de la literatura; y puso a disposición de Rivera, Siqueiros y Montenegro, los muros del edificio de la Secretaría de Educación Pública.
Su aplicación del programa revolucionario de 1917 topó con una fuerte resistencia por parte de los grupos conservadores y la Iglesia católica.
Tuvo problemas con Plutarco Elías Calles por su política anticlerical pues Elías buscaba su participación en la educación, esto desencadenó una guerra entre católicos y socialistas que se representó en Morelia y terminó con la expulsión de los delegados pontificios. Obregón finalizó así su mandato y se retiró a Sonora hasta 1927 cuando el mismo Plutarco Elías y el congreso se modificó la constitución para permitir la reelección.
A pesar del poco apoyo que recibió por parte de los católicos (protestas, atentados y sublevaciones) Álvaro Obregón aceptó y se presentó a las elecciones del 1 de julio de 1928 en la que ganó. Pero no llegó a consolidar su posición como jefe de estado pues mientras comía en el restaurante La Bombilla en San Ángel, José de León Toral, un fanático católico lo asesinó el 17 de julio de 1928.
Se le atribuye gran parte del mérito de haber acabado con la violencia revolucionaria que azotaba la vida de México.
Destacó como un muy hábil estratega en la batalla y como presidente se mostró inteligente y vivaz, intentando llevar a cabo las conquistas sociales que buscaba la Revolución y avanzando en materia de política exterior.