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De la Banda Sinfónica para los niños


Hay un encanto casi inexplicable en la infancia. Los resortes que disparan una sonrisa-chimuela- son casi infinitos y esas sonrisas son el combustible del futuro, de la esperanza del futuro. Para conmemorar el día de las niñas y los niños, la Banda Sinfónica del Estado de Sonora(BSES) y el Instituto Sonorense de Cultura(ISC) realizaron un concierto infantil de películas en el Teatro de la ciudad de la Casa de la Cultura.
Ante un lleno total, la banda, dirigida por el maestro Renato Zupo, puso a bailar, sonreír, gritar al auditorio con un programa único y maravilloso: Un laberinto de colores, sensaciones, historias, referencias y performances.
En los últimos años se ha intensificado el uso de la ficción del ‘multiverso’, ese espacio a medio camino entre la ciencia ficción y la fantasía dónde los universos creativos de diversas sagas de entretenimiento conviven. Ayer, el Teatro de la ciudad encarnó y nos traslado ahí, a ese multiverso lleno de nostalgias y dibujos, de las ficciones que han marcado a generaciones -grandes y chicos, la edad, dice un axioma, es cuestión mental-.
Abrió la Banda Sinfónica de Sonora con un popurrí de Pixar (junto con estudio Gibhli, los encargados de presentarnos la cima del cine infantil): de la épica que representan ‘Los increíbles’ a la sutileza gourmet de Ratatouille. De la adrenalina de las carreras con ‘Cars’ a esa icónica saga que nos tiene a todos sospechando de qué harán nuestros juguetes cuando salimos de casa, como es Toy Story.
Después vino esa carnavalesca pieza donde aparece Cruella Deville, villana arquetípica de Disney, con su andar maquiavélico y sus intenciones malditas. La pureza y cierto primitivismo-espectacular trabajo de percusiones- del ‘Libro de la selva’ y esa epopeya bellísima que marcó a más de uno con ‘El rey león’, donde rememoramos el regreso del hijo pródigo (Simba) y su viaje iniciático para destronar a ese villano cerebral y vil como Scar.
Pero no todo es Disney: piezas como la de ‘The Mandalorian’, o los intros de esos animes que aún hoy siguen marcando pauta: Pokémon y Dragon Ball Z. No se puede dejar de mencionar al color del evento traído por el colectivo Samba pa’ti, que encarnaron de forma genial a Andy, Buzz Lightyear, Pikachu, Baby yoda, soldados de Star Wars, Darth Vader e interactuaron con el público dándole otra dimensión.
Y llegó el final: La marcha imperial de Star Wars. La saga que revolucionó el cine y la cultura pop. Imposible desandar el camino de la memoria cuando los metales retumban con el inicio de la marcha. Sabes que la fuerza está cerca. Darth Vader, uno de los villanos más icónicos de la humanidad se hace presente a través de los instrumentos de la Banda Sinfónica bajo la dirección del maestro Zupo.
Con aplausos infinitos termino una velada que sirvió para celebrar a nuestras niñas y niños.