• Instituto Sonorense de Cultura

  • 01 (662) 212 6570 y 01 (662) 212 6572
  • culturasonora@isc.gob.mx

Presenta ISC exposición “Cartografía del arte sonorense”


Día: Miércoles 24 de noviembre
Lugar: Sala de Arte del Instituto Sonorense de Cultura/ Obregón No.38 Col. Centro.
Hora: 19:00 horas.

El mapa y el territorio. Esa dicotomía tan antigua que ha marcado a la humanidad y que el miércoles 24 de noviembre tomará lugar en la exposición “Cartografía del arte sonorense” en la Sala de Arte del Instituto Sonorense de Cultura como punto de partida para hacer un recorrido del quehacer artístico de 16 artistas sonorenses nacidos entre las décadas de 1970 y 1990.

16 artistas con concepciones, percepciones, cosmovisiones, interpretaciones diferentes del mundo pero que en conjunto ofrecen una cartografía profunda y diversa del panorama artístico de Sonora.

Octavio Aveldaño Trujillo, curador y coordinador de artes visuales del ISC, explica: “Una cartografía es la representación de superficies que da cuenta de extensiones, límites y características de un conjunto de territorios. Si utilizamos esta metáfora para trazar las exploraciones visuales de los artistas sonorenses, podemos reconocer las inquietudes plásticas, narrativas y conceptuales del quehacer artístico de una generación que oscila en agentes creativos nacidos entre las décadas de 1970 y 1990; así como de encontrar hitos, coincidencias y disidencias entre sí que complejizan una tradición plástica”.

“Cartografías del arte sonorense” busca ser un inicio para el diálogo entre los artistas, sus obras y el público. ¿Qué es lo que hay detrás de esas obras? ¿Qué huella histórica, simbólica, política y social se puede reconocer en ellos? ¿Qué herramientas discursivas develan de la obra-en-sí y para-sí y de su autor?

“Finalmente, las obras aquí expuestas develan una serie de poéticas, conceptos y estrategias artísticas que nos invitan a confrontarnos ante ellas a partir de la memoria. Esta cartografía representa parte del hecho artístico en el estado y, a la vez, invoca la reflexión crítica sobre los retos y las posibilidades de un campo que tiene que ser más autoconsciente de su impacto social e intelectual, porque un artista no es sólo un sujeto individualizado, sino un agente cultural que no se preocupan exclusivamente por los problemas intrínsecos a su trabajo, sino que sus artefactos abarcan un horizonte intelectual y cultural mucho más amplio”, señala Octavio Avendaño Trujillo