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Mi madre que era maestra de piano me enseñó las notas musicales antes que el abecedario

Mi madre que era maestra de piano me enseñó las notas musicales antes que el abecedario

Por: L. Carlos Sánchez

A la periferia de la ciudad. Como quién sube la montaña para encontrar las revelaciones del horizonte.

Así lo hacía Rodolfo El Chino Medina, director de la legendaria Orquesta los Dieciocho, trepaba en el coche para instalarse a la orilla de la carretera. Y mover la perilla de la radio, para incitar a la suerte y quién quite y la aguja roja encontrara la frecuencia de una estación estadounidense.

Al correr de los años la vida le tendió como oficio el ejercicio de las notas. Primero fue la trompeta. Luego la dirección, los arreglos, en los cuales anda como constructor incansable.

Treintaicinco años de fundada la orquesta, quizá la de mayor arraigo en la entidad. En cada uno de nosotros los sonorenses, o por lo menos los hermosillenses, las notas que suenan swing, nos han convocado a bailar. En nuestra memoria habita de regla un pasaje donde El Chino Medina ameniza.

Es el tiempo, la constancia. El trabajo que habla por la persona, su profesionalismo, que ahora le tienen este reconocimiento del Premio Sonora a la Cultura y las Artes 2018. El Chino Medina es quien lo recibe a manos del Gobierno del Estado.

Música y música y pura música toda la vida

Al recuento de los años, a los días de buscar para encontrar. Aquí las revelaciones de Rodolfo Medina. Sin ambages y aunque suene y sea lugar común, la primera pregunta es sobre su encuentro con la música.

–¿Mi encuentro con la música? Creo que la música me encontró a mí. Desde muy temprana edad mi madre que era maestra de piano me enseñó las notas musicales antes que el abecedario. De ahí me fui yendo primero con el piano, luego ya en la secundaria, en la Universidad de Sonora con el mayor Isauro Sánchez Pérez a quien le debemos, hasta la fecha, un gran reconocimiento.

Después me fui a la Ciudad de México a estudiar música, y a foguearme, en ese entonces con la trompeta que era mi instrumento, fui a abrirme paso y a estudiar. Se fueron dando las cosas: música y música y pura música toda la vida.

–¿Alguna canción que te haya marcado en la vida?

–Más que canción es el ritmo el que me marcó: el swing, con todas sus facetas, con las orquestas de la época. Había una orquesta inglesa en los cincuenta que revivió la música de swing de los treinta y los cuarenta, la orquesta de Ted Headth, esa orquesta me marcó en mi estilo musical.

–¿Cómo era la búsqueda de la música?

–En programas de radio, buscando en radios de Estados Unidos, nos salíamos a la periferia a oír radios norteamericanas, ahí fui adquiriendo experiencia en cuanto a la música que me gustaba y que iba a ser mi carrera en ese género musical.

En ese tiempo las radios eran de bulbos, y cuando nos íbamos a la periferia lo hacíamos en los carros que era lo que más nos marcaba a la juventud de entonces, en los radios de los carros oíamos la música de moda.

La música viene de los pueblos

–Cada una de las regiones del país tienen su rúbrica musical. ¿Cuál es la rúbrica de la música de Sonora?

–La música viene de los pueblos, Sonora está poblado de gente de los pueblos, Hermosillo mismo, casi nadie es de aquí, todos somos de pueblo o venimos de gente de pueblo. En estos pueblos algunos géneros musicales de Norteamérica los adoptaron como propios, el fox throat por ejemplo, hay mucha música sonorense ya original, de autores sonorenses pero con ritmos norteamericanos. Siento que no hay una música propia del estado, como puede ser la polka de Chihuahua o la banda en Sinaloa, o algunos ritmos en el sur, pero siento que una música que identifique a Sonora, no la hay.

–¿Algún directo u orquesta que te haya marcado como influencia de lo que haces?

–Yo siempre he sido fanático de Ray Anthony, aún vive, un trompetista y director de orquesta, y la trompeta es mi instrumento, my instrument, como dicen los norteamericanos, me gusta mucho el sonido de este señor, a mucha gente no le gusta porque no es el gran jazzista, el gran virtuoso con el sonido, pero lo que llaman el tono del instrumento me marcó, y hasta la fecha.

–Tienes discos grabados, muchas canciones, ¿cuáles son los criterios de selección al momento de decidir grabar, qué tiene que tener una canción para que quieras grabarla?

–Primero que me guste, segundo que se pueda adaptar a mi estilo musical, al estilo de mis arreglos. Básicamente tengo de todo, tengo siete producciones y son diferentes las siete.

Yo me creo más un rescatista musical

–Estamos conversando ahora en una cabina de Radio Sonora, donde por mucho tiempo compartiste desde tu programa Música Maestro, ¿qué significa para ti este paso por la radio, el haber compartido tu gusto musical?

–Significan muchas cosas, primero que nada ¡Vive dios!, ¿locutor yo?, de dónde, pero me fui haciendo a la cabina, me fui dando confianza en la cabina. Ricardo Acedo fue quien me dijo Vente, le vamos a entrar. Y me marcó en el sentido de que sentí a la gente que me seguía, a los señores que estaban ávidos de escuchar la música de las grandes bandas, la música de antaño, y me sentí muy satisfecho, mucha satisfacción de haber estado en cabina durante trece años, rescatando el estilo musical para mucha gente que estaba ávida.

–Tu nombre es referencia de música, ¿qué significa para ti esto?

–La misma radio fue la que dio esa referencia, como dices. Y esa referencia que es también por el nombre del programa de radio, ahora recuerdo de cómo lo adquirí: cuando estaba por iniciar el programa de radio me preguntaba cómo le pongo, y a Tin-Tan le escuché decir Música Maestro, y le atinamos porque es pegajosa la frase y le queda bien a la música de grandes maestros que estuvimos girando en la radio.

–¿Y qué significa para ti ser referencia musical?

–Yo me creo más un rescatista musical, rescaté la música de las orquestas sonorenses de los años cuarenta y cincuenta, de Manuelito García, de los Hermanos Ureña. Nos juntamos músicos de la época que habíamos vivido esas orquestas que ya no existían, y a rescatarlas, y la gente se interesó por nosotros y hasta la fecha estamos promocionando y al hacer mis arreglos propios les di ese tinte de Big band que aquí creo nosotros lo estamos haciendo pero en muchas partes está reviviendo el estilo, en Estados Unidos y en Europa, y esto va para largo.

Cuando llegamos a un evento, en lo que estamos probando, la gente ya está bailando, mi público es gente mayor, es gente que está ávida de bailar y de vivir esa música, y cuando veo que la gente baila me lleno de satisfacción como artista, como músico.

–Cuando haces arreglos les imprimes tu estilo, y éste se convierte en un legado. ¿Qué significa para ti dejarnos este legado?

–La satisfacción de saber que uno va a trascender de alguna manera. Este legado que tú le llamas son arreglos musicales, tengo cientos de arreglos musicales y los estoy promocionando a nivel personal, tengo arreglos colocados en parte de Europa, en alguna parte de Sudamérica, se me han acercado porque la música que he rescatado en la que hay música latinoamericana y las cosas que he arreglado de alguna manera el darlas a reconocer con mi estilo, pues no lo encuentran en ninguna otra parte, y algunas orquestas de algunas otras partes del mundo se me han acercado para pedirme que les mande arreglos sobre tal o cual pieza.

–Tu carrera te hace merecedor de este reconocimiento del Premio Sonora a la Cultura y  las Artes 2018. ¿Qué significa para ti?

–Una satisfacción más, y el compromiso de seguir adelante para ser mejor.