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La oportunidad de descubrir un nuevo universo: Llevó OFS música orquestal a estudiantes de COBACH

La oportunidad de descubrir un nuevo universo: Llevó OFS música orquestal a estudiantes de COBACH

Hermosillo, Sonora, 13 de septiembre de 2018.- Una mañana musical y un viaje por el tiempo regaló la Orquesta Filarmónica de Sonora (OFS) a estudiantes del Colegio de Bachilleres del Estado de Sonora (COBACH), durante el concierto didáctico que ofrecieron el día jueves 13 de septiembre.

Para el director de la filarmónica de Sonora – el Mtro. David Hernández Bretón -, este concierto fue una oportunidad idónea para experimentar con un nuevo segmento de público, una audiencia específica, y desde luego, más desafiante: la juventud.

El público estudiantil, conformado por estudiantes de los planteles Villa de Seris y Reforma, llenó butacas del Auditorio del COBACH en punto de las 11:00 horas. Fue Hernández Bretón quien abrió diálogo con los y las jóvenes presentes:

“Se suele pensar que el escuchar música de concierto es algo aburrido. Es un pensamiento que se ha perpetuado y que ha rodeado a estas piezas de estereotipos y prejuicios.

Sin embargo, toda la música que ustedes escuchan, no importa si es rock, reggaetón o banda, tiene sus bases en la música de concierto, que ustedes suelen conocer como ‘clásica’, misma que surgió en Europa hace muchos años. Entonces, todos estos nuevos géneros han sido resultado de la evolución musical a través del tiempo”, explicó el director.

La Primavera, de Vivaldi, fue la pieza que abrió el concierto. Después Bach, con el concierto de Brandeburgo, no. 3. Así también, sinfonías de Mozart, Beethoven, Brahms: grandes genios musicales de la humanidad.

Las interpretaciones de la OFS invitaron a los y las jóvenes romper la barrera y dejar de lado las ideas que han caracterizado a la música académica. Entre pieza y pieza, una pausa para comunicar.

Como una línea del tiempo sonora, se fueron sumando estilos, gustos, nuevos sonidos y mayor número de instrumentos. El grado de ejecución cada vez con mayor dificultad, con un lenguaje más fuerte y poderoso. Una escritura más complicada y mayor exigencia.

Así, con la Sinfonía no. 3, de Schumann y la obertura de la ópera La urraca ladrona, de Rossini, culminó la demostración musical por parte de la agrupación, que alentó a estudiantes a agudizar el oído para sumergirse en el virtuosismo y sonoridad de grandes compositores para repensar la historia musical como fenómeno cultural.

Así, desde la música barroca del siglo XVI, las sinfonías de compositores clásicos, hasta el periodo romántico, la Filarmónica de Sonora refrendó la música como una de las más altas expresiones humanas, invitando a la juventud a acercarse y descubrir el atisbo de diversión en ella.