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Videodanza: posibilidad única donde se pueden conjugar diferentes visiones

Videodanza: posibilidad única donde se pueden conjugar diferentes visiones

L. Carlos Sánchez
Ximena Monroy es bailarina, videasta, promotora y difusora de esto que es hacer
danza en multimedia. La exploración donde todo es válido. Incluso la inclusión del
cuerpo. O no.
Ximena es parte del programa de Un Desierto para la Danza 2018. Su
participación consiste en la impartición de un taller, en la presentación de un libro.
Aquí una sinopsis desde su voz:
“El laboratorio de creación de videodanza consiste en un acercamiento a la
historia de este campo híbrido, que son varias vertientes: desde el cine, la danza y
las artes visuales. Es una aproximación a las diferentes conceptualizaciones de la
videodanza, más que definiciones, estamos ante un campo que es bastante
movedizo, que no le gustan las definiciones precisas, por eso más que
definiciones decimos que son acercamientos conceptuales que han propuesto
diferentes teóricos, autores y creadores a través de las últimas décadas. En el
laboratorio vamos también a visualizar obras históricas y contemporáneas de este
campo híbrido, además de realizar ejercicios para la creación.
— En esta edición de Un Desierto para la Danza también presentas el libro:
Videodanza, creación híbrida, ¿de qué va?
— Este libro es el segundo volumen de la colección que se llama La creación
híbrida en videodanza, es una colección de cinco volúmenes, todos ellos son
compilados de ensayos con diferentes temas de videodanza, en este caso el
segundo volumen habla de procesos de creación, qué sucede cuando un
coreógrafo como Benito González explora con la herramienta del video, con la
edición, con cámaras y algunos conceptos de herramientas, técnicas, con las que
crea coreografía en un escenario que no es un salón de danza y que es
específicamente para la pantalla.
Este libro da cuenta de diversos procesos de creación tanto de coreógrafos,
bailarines y bailarinas, como de artistas visuales, por ejemplo de Alfredo Salomón
quien hace una confesión en un texto que se llama Con coreógrafo o sin
coreógrafo o mis razones para salir del clóset, y en el cual se confiesa como
´coreógrafo de este tipo video coreógrafo, digamos.
Estamos celebrando en este año el décimo aniversario del Festival Agite y Sirva
con un fuerte resultado que es este segundo libro de la colección.
— ¿Qué es Agite y Sirva?
— Un festival itinerante de danza que lleva diez ediciones ininterrumpidas, el
festival recorre diferentes ciudades de México y también del extranjero, las sedes
más fijas son Ciudad de México, Puebla y Oaxaca, pero también tenemos
actividades, invitaciones a festivales de danza, cine, video, inter disciplina, en

otras ciudades y otros países. El nombre viene de un juego de palabras y de ideas
respecto a las disciplinas y los medios que se mezclan y dan como resultado
obras muy específicas en el caso de videodanza.
— ¿Por qué tu interés y constancia en este camino de difundir la videodanza?
— Conocí la videodanza hace unos quince años en México y en Buenos Aires, y
para mí fue una forma, desde el comienzo, muy especial, de transmitir otro tipo de
narrativas, otro tipo de discursos y otro tipo de cuerpos, otro tipo de miradas. Para
mí este campo ofrece una alternativa dentro del todo ámbito de las disciplinas del
arte contemporáneo, ofrece una posibilidad muy única donde se pueden conjugar
diferentes visiones pero visiones que muchas veces no están presentes ni en la
danza ni en las artes visuales ni en el cine. Ocurre que es un campo que al ser tan
abierto ofrece muchísima exploración y también otros espacios y otros términos de
enunciación, ese es el objetivo que me lleva desde que comencé Agite y Sirva, el
festival que tiene las vertientes de difusión, formación, investigación y producción.
— Estás en Un Desierto para la Danza.
— Estoy cumpliendo un sueño de venir a este festival que me parece muy
impresionante, es muy importante a nivel nacional, y ni qué decir del norte del
país. Me parece un espacio muy significativo de encuentro, de difusión de
propuestas tanto consagradas como emergentes (no me gustan esas categorías
pero existen), y muy contenta de poder compartir con los estudiantes, los jóvenes
y los bailarines y los profesionales que estén en este momento en Hermosillo. Muy
contenta de sentir otra vez el calor del desierto y con la bienvenida de esta gente
que es muy hermosa. Me encantaría volver.