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Bukis de la Tierra

Bukis de la Tierra

Carlos Sánchez

 

La fila se advierte cuasi interminable. De personas felices. A la expectativa de qué ocurrirá después de tercera llamada.

Es en el Teatro del Parque Infantil, allí donde habita la alegría, donde un niño le señala a su padre el camino hacia las butacas. Pero antes el preámbulo, palabras que exponen los objetivos del proyecto denominado Bukis de la Tierra: Espectáculo multidisciplinario para salvar nuestro planeta.

Aquí se imbrica la voluntad y fluye la enseñanza, el aprendizaje, aquí los protagonistas son niñas y niños, la confluencia de entusiasmo que desencadena en el montaje escénico-musical-actoral. De espectadores, la familia y amistades; en ese espacio que por antonomasia significa emoción.

Mario Welfo Álvarez Beltrán, director de Instituto Sonorense de Cultura, enfatiza los objetivos, señala y puntualiza que las niñas, niños y jóvenes siempre serán pieza fundamental en el desarrollo de las artes.

Por eso la colaboración con diversas instancias adonde chicos y chicas acuden constantes. Parque Infantil, por ejemplo, y de la mano de DIF Sonora: la unidad para un mejor desarrollo en cuanto a realización de proyectos y actividades.

Y están allí, son las niñas y niños quienes ya con sus vestuarios, encima del escenario, con música en vivo desde la creación de Héctor Acosta (pianista), desde la ejecución en el chelo de Nubia Jaime Don Juan y en las percusiones Abercio Benítez, que los niños viven y desarrollan la historia escrita por el dramaturgo Juan Carlos Valdez, bajo la dirección de Eva Lugo.

Pero antes, el genial actor hermosillense, el niño por todos conocido en la película Jeremías, Martín Castro, conduce e ilustra a los espectadores. Ya después nos enteramos de la potencia vital, la capacidad de entrega, en cada uno de los actores de la obra Bukis de la Tierra.

Con un lenguaje innovador, porque la obra se sitúa en otro tiempo, actores y actrices emergen de la tierra, y vemos entonces la danza y el canto, enjundia que es pasión, la comunicación esencial encima del escenario que abre puertas en cada uno de los protagonistas para la expresión: recurso humano para la convivencia social pacífica.

Aprenden las niñas y niños a través del arte, y qué mejor manera para entender la persecución de un planeta mejor. Lo dice la sinopsis: “Bukis de la Tierra nos cuenta la historia de un nuevo mundo que surge después de nuestro tiempo, un mundo recién nacido que aprende a caminar sobre la tierra del desierto que guarda las ruinas de nuestra sociedad.

“En esta obra, los hijos de la humanidad renacen de la tierra y necesitan aprender a vivir y a luchar por sus medios para no repetir las acciones que llevaron al mundo al borde de la extinción total, la vida del planeta, por última vez, está en manos de los más pequeños”.

Emociona y divierte mirar las capacidades histriónicas del reparto. Admirable actitud de quienes aman lo que hacen y lo reparten.Bukis de la tierra (2)

Si es tarde-noche de sábado y el cielo se presta con nubes, música y acciones, el espectador sabrá que en el arte cabe la esperanza, en el teatro se posibilitan otros mundos, el espectador sabe y lo vive porque las niñas y niños lo manifiestan desde su entrega que es total.

No habrá mejor mundo que la familia en convivencia, que el padre, la madre, derrocha gotas de emoción sobre su rostro, cuando su hija, su hijo, actúa y canta.

Bukis de la tierra tiene más responsables en la nómina, y más días para que el espectador asista y se entere de mirada propia de qué va el montaje. 16 y 17 de diciembre son los días próximos en los que habrá presentación.

Un buen regalo de navidad es también la posibilidad de admirar el arte, sobre todo cuando es de manufactura sonorense y la apuesta es la formación de actores, músicos, y públicos.