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Extraer de los rincones internos lo que allí habita y lastima o hace bailar

Extraer de los rincones internos lo que allí habita y lastima o hace bailar

El devaneo (3)Por Carlos Sánchez

La estética es determinante cuando de arte se trata. Dependiendo el look que se le imprima a la edificación de lo que se expone, será el resultado final: la seducción del espectador.

En Devaneo, obra de teatro que dirige (y en la que actúa) Calafia Piña -Compañía Escénica Colectiva, Baja California Sur-, la definición plástica es regocijo para la pupila. Sus colores llaman a la alegría, el trazo escenográfico un altar de pulcritud: cada cosa en su lugar.

Esta propuesta de la desolación, que ocurre en un aeropuerto, vino a Hermosillo para participar en la Muestra Regional de Teatro del Noroeste 2017.

Desde el principio la búsqueda se manifiesta, decir las ideas con recursos fuera de convencionalismos, experimentar incluso con la voz que se vuelve un código entre los personajes-protagonistas.

Acudimos en estaEl devaneo puesta, como espectadores, al resultado de un laboratorio donde las emociones se convierten en parte fundamental del planteamiento. El yo como punto de partida que a la postre se convertirá en ella, él, tú, nosotros, ustedes.

Lo comentó Calafia, la directora, actriz, en entrevista previa a la función, que las provocaciones desde su voz, para con los involucrados en el montaje, es la cumbre de lo que ahora atestiguamos con Devaneo.

Interesante se vuelve la libertad como punto de partida para este ensamble de experiencias. De pronto el espectador también es la conclusión de sus experiencias, porque el arte inevitable se vuelve un reflejo de lo que somos. El teatro rubrica el devaneo que acontecemos desde siempre. Y tal vez al que deseamos continuar como una aspiración.

Al principio la obra coreográfica remite a un programa de danza contemporánea: la destreza, la habilidad, de los actores (Mayra Martínez, Michael Richter) que bailan: acontecimiento por demás plausible.

La confusión y el caos, a todos nos toca ser Josef K. ese protagonista de El proceso, de Kafka, en un momento de nuestras vidas, a todos se nos extravían los entendimientos, sin embargo, no dejamos de luchar para encontrarlos y retomar el rumbo de lo que somos, el proyecto inaplazable.

Interesante como en Devaneo que es el teatro, la vida de los actores se vuelve la dramaturgia. Y un monólogo para dosificar las tormentas con la herramienta esencial del ser humano: la palabra. Extraer de los rincones internos lo que allí habita y lastima o hace bailar.

Una ballena varada es la analogía de la estática en el lugar donde nunca pasa nada. La purificación del sentimiento al compartirlo, porque si no se dice quizá se eternice, y la búsqueda del hálito no puede esperar.

Devaneo -como reza en la sinopsis del programa-: tres pasajeros con derecho a perder el tiempo, su espera, su olvido, su huida.