• Instituto Sonorense de Cultura

  • 01 662 2134411
  • direccion@isc.gob.mx

Sonora brilla en Bellas Artes gracias a la danza contemporánea

Sonora brilla en Bellas Artes gracias a la danza contemporánea

Antares Danza Contemporánea y Quiatora Monorriel celebran 30 y 25 años respectivamente.

 

Ciudad de México, 31 de julio de 2017.- La semana pasada dos grupos sonorenses de danza celebraron sus respectivos aniversarios con presentaciones en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México; Antares, danza contemporánea sus 30 años y Quiatora Monorriel llegó a los 25.

 

Antares Danza Contemporánea

El pasado fin de semana se celebró en el Palacio de Bellas Artes un emotivo reconocimiento para Antares Danza Contemporánea, luego de la presentación de Los Descalzos, del coreógrafo Miguel Mancillas, director fundador del grupo. Al término de la función se llevó a cabo una ceremonia para develar la placa conmemorativa por 30 años de trayectoria.

Estuvieron presentes CAntares en Bellas Artes (2)uauhtémoc Nájera Ruiz, coordinador nacional de Danza; Lidia Camacho Camacho, directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes; Mario Welfo Álvarez Beltrán, director general del Instituto Sonorense de Cultura; Rosario Manzanos, crítica, Gabriela Medina y Alonso Alarcón, coreógrafos, y Miguel Mancillas, junto con los integrantes del grupo.

A nombre del Gobierno del Estado de Sonora, Álvarez Beltrán hizo un reconocimiento al grupo como un pilar para que Sonora sea referencia en la danza contemporánea en el país y a nivel internacional.

Miguel Mancillas agradeció la tenacidad de cada uno de los bailarines que han formado parte de Antares y al público que cierra el círculo en cada función y temporada. “Nosotros hacemos lo que hacemos porque nos gusta compartirlo”, expresó.

Lidia Camacho destacó la propuesta independiente y sólida del grupo, que evolucionó gracias al ejercicio reflexivo permanente y a la innovación de sus lenguajes para mostrar, en el acto creativo, la gran complejidad del ser humano.

Con alegría y entusiasmo Antares Danza Contemporánea recibió un cálido aplauso en el Palacio de Bellas Artes durante la develación de la placa por su 30 aniversario.

 

Quiatora Monorriel

Días antes, el lunes 24, el grupo Quiatora Monorriel celebró su 25 aniversario, también en el Palacio de Bellas Artes, con una retrospectiva coreográfica que incluyó una selección de 12 obras, que abarcan desde sus primeros trabajos hasta las creaciones más recientes.

Quiatora Monorriel es una compañía que establece el territorio propicio para el cuestionamiento, la expresión del caoQuiatora Monorriel en Bellas Artess y la inconsecuencia; que habla desde el cuerpo, investiga con el cuerpo y debate sobre el cuerpo a partir de la danza y, a la vez, sin el condicionamiento propio de la disciplina.

Evoé Sotelo y Benito González son los directores de la compañía cuya producción se ha distinguido por ser diversa en sus motivaciones e investigaciones estéticas, formales e intelectuales.

A decir de los bailarines y coreógrafos sonorenses, miembros del Sistema Nacional de Creadores de Arte, los intereses que han sido parte fundamental de sus creaciones son la investigación en el lenguaje corporal, la conceptualización del uso del espacio y el tiempo escénico, la relación entre el movimiento y la sonoridad , y el abord aje de la composición coreográfica más allá del territorio dancístico.

“Nuestro mayor orgullo es que, al paso de 25 años, seguimos construyendo ideas juntos, en complicidad con muchísima gente realmente valiosa, solidaria, inteligente, sensible, crítica y muy divertida. Creemos que el mayor valor de nuestro trabajo reside en los procesos de pensamiento, discusión, investigación y experimentación que suceden alrededor de cada nuevo proyecto”.

Las piezas que integraron esta retrospectiva son Viva (fragmento, 1992), Verde del Avispón Verde (1993), Tápate un ojo (199Quiatora Monorriel en Bellas Artes3), Dorita mala (fragmento, 1994), Aleación andrógina (1995), Día de azulejos (1997), Dagobah (2001), Sombrero de cinco picos (2002), Nico (fragmento, 2003), Paisaje para Evoé (2009), Metabolisma (2014) y Estoy cansancio (1992).

“Nuestro mayor reto sigue siendo el mismo que hace 25 años: mantenernos como un proyecto directamente relacionado con la investigación de los potenciales expresivos y discursivos del cuerpo escénico en un contexto de consumo capitalista del arte definido por una lógica unificadora de criterios”.