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Noche de armonía entre orquesta y piano

Noche de armonía entre orquesta y piano

Crónica de un jueves de concierto con la OFS

Como un regalo de felicidad. La música se oferta en segunda temporada. Y es la Orquesta Filarmónica de Sonora quien pone el toque magistral en una noche de jueves como preámbulo del cierre de semana.
A este toque magistral, la Orquesta tiene como compañía la linda capacidad de Alexander Pashkov, el pianista.
Antes de tercera llamada, ante las butacas llenas, en el proscenio el piano espera por las manos de Pashkov. Jorge Sierra, afinador, conocedor del instrumento, en actitud profesional, observa como último detalle la integridad del piano.
La Orquesta desde hace un buen que afina y es parte ya de la información para los espectadores, un bocado de lo que ocurre detrás de escena. Sonidos de instrumentos que se alistan para la oferta del banquete.
Como apertura del concierto, Obertura de la ópera Cosi Fan Tutte (Así hacen todas o La escuela de los amantes), del también febril Wolfang Amadeus Mozart. Esta pieza es un drama jocoso en dos actos con música del compositor ya citado y con libreto en italiano de Lorenzo da Ponte.
Y la cereza sobre el pastel: Concierto para piano y orquesta en La Menor, del compositor Edvar Grieg. La presencia de Pashkov llenaofs-20-oct-2016 el escenario. Las manos se disponen y es que nace la música.
Como si todos los días del año orquesta y pianista se estuvieran comunicando. En esta noche de jueves, la comunión entre la dirección de David Hernández Bretón y el pianista es perfecta. Los integrantes de la Filarmónica disfrutan y hacen lo suyo a placer.
Los aplausos son prueba fehaciente como gratitud de la entrega de los músicos. No es de gratis que Alexander deba regresar al escenario después de la despedida con aplausos. El público lo llama de nuevo al golpear las palmas. No hay mejor síntoma de evaluación para una noche de concierto, que la gratitud del espectador.
Alexander Pashkov, el pianista, tiene su historia: Nació el tres de abril de mil novecientos setentaicuatro, en el seno familiar desarrolla su gusto por la música: con su padre, concertista y maestro, escuchaba las mejores orquestas e intérpretes. Estas horas compartidas de estudio y placer definen en Alexander su destino musical elegido.
A estas estas horas de bagaje y trayectoria, ya se le suman el tiempo que interpretó para los asistentes al Teatro de la Ciudad de Casa de la Cultura de Sonora. (Por Carlos Sánchez, ISC)